Conducía
la caravana por la única carretera estable que recorría California,
a nuestro alrededor solo había arena, tierra, matorrales y algún
que otro árbol alejado de otro. Pusimos rumbo a Las Vegas el día
anterior, por la mañana. La mayoría del camino, era recto aunque de
vez en cuando nos encontrábamos alguna curva. No sabíamos que nos
encontraríamos en aquella gran ciudad, desierta. Tal vez el búnker
soltara sus mutos allí para asesinar a cualquier fugitivo, o tal vez
hubiera alguna base de los rastreadores. En cualquier caso,
necesitábamos comida, y provisiones. Ya llevábamos más de cinco
días en el mismo sitio, y más de una semana sin rumbo fijo.
Descubrimos en el mapa, que Las Vegas era la ciudad más cercana a
nuestra posición, por lo que decidimos viajar a allí.
Helena
se sentó a mi lado y sonrió mirando al horizonte.
-¿Quedará
dinero en los casinos – sonreí ante su comentario -.
-¿Para
qué lo íbamos a querer?
-Pues
a lo mejor la gente del búnker se deja sobornar – reí
irónicamente, y ella me siguió, porque ambos sabíamos que aquello
era un disparate –.
-Claro,
y tal vez te dejen comprar un souvenir cuando te vayas, para que los
recuerdes – continuamos riendo –.
Tras
girar una curva, vimos un resplandor a lo lejos. Helena hizo un gesto
para que me detuviera, y obediente aparqué la caravana.
-¿Rastreadores?
– le pregunté –.
-¿En
mitad del desierto?, es raro. Nunca suele pasar gente por mitad de zonas desoladas ...
-En
ese caso, iré a mirar.
-Sí,
yo buscaré a Lily.
Me
deshice del cinturón y me dirigí a la parte trasera, Helena entro a
una habitación, donde seguramente se encontraría mi hermana
pintando o escribiendo en su diario.
Bajé
con la magnum en mano y me coloqué frente a la cabeza de la
caravana. Situé mi mano sobre mi frente para cubrirme del sol. Aquel
brillo seguía allí, ¿qué sería aquello?, ¿tal vez algún
aparato para detectar humanos?, no tenía ni idea. Caminé hacia la
parte exterior trasera de la caravana y de ella descolgué una
'Yamaha 850 TRX' que encontramos anteriormente en San Francisco,
hace dos meses atrás. La llevé bajado de ella hacia la parte
delantera y coloqué el pedal de apoyo para que no se tumbara al
soltarla. Tras esto entré en la caravana y me dirigí a la
habitación. En ella me encontré a Lily sentada en el alféizar de
la ventana y a Helena leyendo el diario. Lily nos dejaba leerlo, ya
que no contenía nada que no supiéramos ya nosotros. Encontré un
bonito cuaderno de cuero morado y un lazo blanco en una casa
abandonada en Oakland y se lo regalé por su cumpleaños a mi
hermana, ella lo tomó como un diario y comenzó a escribir.
-Voy
a ir a investigar.
-Ten
cuidado – contestó Helena sin apartar la mirada del diario – no
sabemos lo que te podrías encontrar.
-Lo
tendré.
Abandoné
la habitación y tomé del perchero de la entrada mi cazadora de
cuero marrón. Encajé la pistola en la parte trasera de la cintura
del pantalón y salí de la caravana. Pasé una pierna por encima de
la moto y me senté en la montura. Me puse la chaqueta, aunque me la
dejé abierta. Pasé el tobillo por delante del pedal de apoyo e
impulsándolo se desencajó. Arranqué la moto y la conduje hacia el
paradero de aquel brillo.
Conforme
iba llegando, podía ir visualizando mejor la silueta de un coche
plateado y descapotado, el cual se podía ver vacío. Aparqué la
moto un poco antes de llegar y desencajé la pistola, apuntando al
suelo la cargué y me deshice del seguro. Caminé hacia el vehículo
apuntándole con el arma.
Una
vez allí, abrí la puerta del coche con facilidad, ya que no tenía
el pestillo echado. Me senté en el asiento del conductor y abrí la
compuerta que daba a los cables del motor; maniobré con ellos para
que arrancara, pero lo único que conseguí era ver el humo que
provenía de la parte delantera del coche. Abandoné el asiento y guardé la
pistola de nuevo en su sitio. Una vez frente al capó, situé las
manos en su borde y lo impulsé hacia arriba para abrirlo. El motor
estaba chamuscado, todo estaba negro y echaba humo. Cerré el la compuerta de aluminio y
al mirar al frente, me percaté de que en los asientos traseros había
sangre. ¿Qué habría pasado allí?, estaba seguro de que nada
bueno. Me acerqué a los asientos y pasé el dedo por la mancha de
sangre.
-Esto
está aún húmedo, es de hace poco – murmuré –.
Seguí
investigando por los alrededores del coche, pero nada. Miré el
desierto que se alzaba por cada lado de la carretera. Tras un rato
observando aquel paisaje, alcé la vista hacia la caravana a lo
lejos. Muchas ideas surcaban en mi cabeza, cuando de repente, me di
cuenta del rastro de humo en el cielo. Abrí los ojos como platos y
me susurré a mí mismo:
-Rastreadores.
Velozmente
me monté de nuevo en la moto, y abandonando el coche me dirigí lo
más rápido posible hacia la caravana.
Una
vez llegué allí aparqué la moto tras la caravana y la colgué en
la baca que colgaba de su “trasero”. Me adentré en el vehículo
cerrando la puerta detrás de mí.
-¡¿Helena?!,
¡¿Lily?!
Helena
salió corriendo y con cara de preocupación de la habitación.
-¡¿Qué
pasa?!
-¿Está
Lily contigo? – le pregunté algo alterado –.
-Sí,
¿qué ha pasado?, ¿qué era aquel brillo?
-La
pregunta no es 'qué', si no 'quién estuvo allí'.
-¿Qué?
-Era
un coche plateado.
-¿Y
…?
-Y
había sangre húmeda.
Helena
se llevó la mano a la boca.
-Han
estado por aquí.
Helena
corrió a la habitación a por Lily y yo me dirigí a la sala de
conducción de la caravana. Arranqué el vehículo y lo conduje hasta
el coche plateado. Una vez allí, debido a que este cortaba el paso,
me vi obligado a rodearlo saliéndome de la carretera a la que
después volví. Continué el camino hacia nuestro destino.
Tras
varias horas de travesía, dejé el piloto automático y entré a la
habitación donde dormían mi hermana y Helena. En la estancia, se
encontraba mi hermana recostada sobre su habitación, dormida.
Aproveché para leer un rato su diario.
16
de Septiembre, 2026.
Esta
mañana, la prima Helena me ha enseñado a imitar a los pájaros y a
dibujar caballos. Hemos estado toda la mañana contando chistes y
adivinanzas; cada día la quiero más. Mi hermanito Alex se ha
encargado de llevarnos por la carretera y como buen buscador que es,
ha encontrado un nuevo coche ¡y plateado!, lo malo es que estaba
roto, estoy comenzando a dudar de su don de búsqueda. Reí
tras la última frase leída. Dejé el diario sobre el escritorio y
me acomodé al lado de mi hermana echándonos la manta por encima.
Cerré los ojos y traté de dormirme mientras reflexionaba sobre
aquel coche, la mancha de sangre, el motor quemado y el rastro de
humo en el cielo.
Corría
hacia la cabaña, me seguían los rastreadores, pistola en mano y lo
más rápido que podía me dirigía al edificio.
-¡Helena!,
¡Lily!
Del
interior de la cabaña salieron mi hermana, mi prima y uno de los
rastreadores. Quedé petrificado: el rastreador les apuntaba a la
cabeza con dos pistolas.
-Ríndete
– sonó la voz de uno de ellos detrás de mí –.
-¡No!,
¡no!, ¡llevadme a mí y dejadlas a ellas!
El
tercer rastreador caminaba a mi alrededor mientras quitaba y ponía
el seguro de su arma, provocando un intimidante “click”.
-Es
que verás, chico, eso no es tan fácil.
El
otro rastreador tomó mis muñecas uniéndolas detrás de mi espalda.
Mi respiración se aceleraba y mi pulso cada vez era más irregular.
En un golpe de adrenalina golpeé con mi pierna el tobillo del
rastreador que me apresaba y este cayó al suelo. Cogí su arma y
apunté a uno de los rastreadores, cuando recibí un pinchazo en mi
nuca y caí desmayado.
Desperté
de aquella terrible pesadilla y me reincorporé sudando y alterado.
Me levanté y comprobé que Lily aún se encontraba dormida,
parecía tan inocente y tan necesitada inmersa en sus sueños.
Me
levanté de la cama y cogí del armario una camiseta nueva, ya que la
otra estaba sudada. Me cambié y fui al baño a lavarme la cara.
Cuando en el pasillo escuche el claxon de la caravana que pitaba sin
cesar. Fruncí el ceño y miré al horizonte alcanzando a ver un alto
y gran cartel en el cual ponía: “Welcome to Fabulous, Las Vegas,
Nevada”.
Me gustó mucho y me lo leí de un tirón. Espero que publiques más pronto.
ResponderEliminarLa historia es interesante y está muy bien narrada.
Tienes una gran imaginación y talento para haber creado todo este mundo postapocalíptico y trasportar al lector ya en las primera spalabras del 1er cap.
Te felicito!
Saludos!
Hola!
ResponderEliminarMe he leído los dos capítulos!
Me ha gustado mucho! quiero saber que pasaaa :)
me gusta el tema
Hola! esta muy interesante! deberías de seguirla! , ya tienes aquí a una lectora , me gusto mucho(:
ResponderEliminarWou quede completamente sorprendido al ver eso, es increíblemente . Me ha gustado, sigue...
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